Patriota

Arquivo do Reino de Galicia. Real Audiencia de Galicia. Envoltorio dunha carta dirixida ao xeneral Pablo Morillo a Pontesampaio. 1809. Sign.: 48722-4
Data de publicación: 04-11-2020 Data de fin: 31-01-2021

  Eran tempos revoltos e convulsos aqueles da Guerra da Independencia (1808-1814). Un exército estranxeiro invadira o País, a Monarquía estaba en quebra, as arcas públicas, baleiras, os ladróns e bandoleiros, confundidos moitas veces cos soldados, asaltaban casas, torturaban cregos ata a morte e reinaba por todas partes unha gran confusión. Daquela, ser considerado “patriota” ou, pola contra, “afrancesado” podía determinar o teu destino.

Os problemas viñan de lonxe. A proliferación de bandoleiros no medio rural, nun contexto en que moitos dos seus habitantes apenas podían subsistir, levara a creación, xa en 1801, de partidas militares comisionadas para a persecución de bandoleiros.

En Santiago, foi ben coñecido, pola súa contundencia na persecución das gavelas de bandidos, un destes comisionados militares: o capitán (que chegaría a coronel), José Armisén. En 1809, varios procesados en relación co roubo en 1803 do priorado da Florida, pertencente ao mosteiro de San Martiño Pinario, perseguidos de novo por este militar, solicitaron que a súa causa se trasladase para a Real Audiencia, pois aducían que desde comezos da guerra a xurisdición militar xa non era competente sobre esta clase de delitos.

Os documentos conservados no expediente que se seguiu na Audiencia ofrecen detalles moi elocuentes daquela confusión. Por unha banda, falan da posición defendida por Armisén, que argüía con vehemencia sobre a contundencia das penas:

“...Y solo no puedo dejar de hacer alto en el empeño con que los malechores quieran escapar del juicio y consejo de guerra, en la que sin duda le hacen la honrra que se merece, y como han visto el exemplar de la justicia que se hizo con otros procesados por mí, cuia sentencia mereció real aprobación y se ynprimió… y tal vez es uno que puede formar época, como que acaso no hay memoria de que por solo entrar violentamente  a robar casas de otros se hubiese executado la pena de muerte que ynpone la ley, no es maravilla que huyan los malechores del juzgado militar…”

Por outra, falan do relato en primeira persoa que fai un dos acusados, o escribán José Briones Figueroa, sobre as súas achegas na loita contra os franceses na comarca do Umia:

“... digo que conviene a mi derecho que... certifiquen a continuación los particulares siguientes:

“3º. Si toda esta confianza e irreprehensible conducta ha sido el móvil de que contemplándose vuesa merced incapaz [o xuíz da xurisdición de Fefiñáns] de poder dar exacto cumplimiento en la alarma general de su jurisdicción y más pueblos contra el opresor de la Europa, en suministrarle raciones, alojamientos y víveres a nuestras tropas que cruzaban en requisición de armas, frutos, caballos y otros efectos, me nombrase para su sustituto para que las parroquias de la jurisdicción que divide el río Umia hacia al poniente suministrasen a proporción y las franquease yo…

“4º Si en dicha larma, poseídos los vecinos de mi parroquia (que componen el número de más de 200) de la misma satisfacción y patriotismo, me han aclamado y electo en junta plena que han hecho por su capitán, a fin de que les dirigiese, como lo hize, acompañándoles a las avanzadas y descubiertas de Curro, Meis y alturas de la Escusa, adonde también lo hacían los mas pueblos en maza, verificando ataques con el enemigo que transitava el camino real.

Por outro, finalmente, da existencia de denuncias anónimas que acusaban, con razón ou por escuros motivos, ao procesado da connivencia cos franceses:

“Un verdadero patriota, inflamado del más justo celo por su mui afligida patria… pone en su noticia que dentro de la jurisdicción de Feiñanes, en los términos de la parroquia de San Adrían de Vilariño y en el lugar llmado de Cacabelos existe un escribano llamado José Briones… cuia providad para con la patria no es nada sana. Este hombre precisamente debe desear la existencia de los franceses en este reyno; lo pruebo, este hombre se allá procesa por ladrón y compañero de los famosos ladrones de Caldas…”

Este expediente ten a signatura 48722-4 do fondo da Real Audiencia de Galicia.