Danza

Arquivo do Reino de Galicia. Real Audiencia de Galicia. Preito dos artesáns das fregresías de San Pantaleón e outras cos confrades do Espírito Santo e Santísima Trinidade de Viveiro sobre se deben asistir á danza do Corpus. 1618. Sign.: 4416_9
Data de publicación: 11-12-2020 Data de fin: 31-03-2021

 En Viveiro, no ano 1618, preitearon  os ferreiros, carpinteiros e outros artesáns das parroquias de San Pantaleón “ e de Orol y Santa Nalla de Merille y más feligresías de la jurisdicción de Vivero que viven fuera de la villa de Vivero y del puerto Çilleyro” cos da confraría do Espíritu Santo e Santísima Trinidade da parroquia de Santa María pola danza do día do Corpus Cristi.

Investigadores do teatro e dos espectáculos públicos en Galicia, como Julio I. González Montañés, refírense ás  danzas do Corpus en diferentes vilas de Galicia.

O conflito xurdira pola pretensión dos membros da confraría do Espíritu Santo de que todos os artesáns da xurisdición acudisen á danza do día do Corpus, tal e como, dicían, establecían as ordenanzas da confraría, aprobadas no ano 1613.

Estas ordenanzas dispoñían que os dous maiordomos da confraría elixirían cada ano a aqueles artesáns “aptos” de toda a xurisdición, tanto da vila como das parroquias veciñas, para facer a danza que se acompañaba a procesión, na que se sacaba a “figura del Espíritu Santo” e a "arquita" co Santísimo. Aqueles que non resultasen elixidos para o baile tiñan a obriga de pagar o gaiteiro que acompañaría a danza.

Os demandantes apelaron á Real Audiencia dun auto do corrixidor de Viveiro, librado a petición dos confrades do Espírito Santo,  que ordenaba:

“Mando a todos los herreros, carpinteros, tecelanes, molineros y pedreros de esta villa y su jurisdición que después que este mandamiento les fuere noteficado... acudan todos al regocixo de la dicha fiesta el día del Corpus venidero de este ano, como tienen obligación, y cumplan todos sin faltar ninguno, con apercibimiento que serán castigados y en pena de cada dos mil maravedís para la Cámara de su Magestad...”

Eles alegaban que “tenemos desde ynmemorial tiempo a hesta parte en posesión de no venir a las dancas e fiestas que se hacen en esta villa...”

Ademais, “por viviremos la mayor parte de los dichos oficiales mucha distancia desta villa. Lo otro por teneremos nuestras cofradías en nuestras parroquias a donde devemos acudir a celebrar las fiestas que de hordinario acemos en nuestras feligresías...”

Pero as ordenanzas da confraría eran claras. Así, na ordenanza número 3, dicíase:

“Iten, que el día de Corpus Criste se a de hacer una danza por todos los oficiales y cofrades sacando en sus andas la figura del Espíritu Santo, y el que faltare a la dicha danza aya de pagar y pague una livra de cera...”

E na número 8:

“... que el mayordomo para hacer la dicha danza pueda nombrar guiador y personas que puedan dancar, y los tales que nonvrare hestén obligados a ello, y los que quedaren por dancar aya de dar cada uno un real los que vivieren en la villa y los de fuera de ella dos reales, de los quales se aya de pagar al gaiteiro y lo que fuere para provecho de la dicha cofradía.”

A danza debía de entrar, segundo a constitución 9, “junto a la arquita del Santísimo Sacramento, como las demás.” Pero, ao mesmo tempo (constitución 10), “las andes y santo del Spiritus Santo vaya junto y delante de la dicha arquita del Santísimo Sacramento.”

Este preito ten a signatura 4416-9 do fondo da Real Audiencia de Galicia.