Las diferencias salariales de género en la documentación de una empresa conservera

14 Nov 2014

Las diferencias salariales de género en la documentación de una empresa conservera

En las sociedades urbanas la división del trabajo estaba clara y la mujer, en este esquema previo, debía realizar tareas domésticas o estar preferentemente en la casa. Aún así, cundo en los sectores populares de esta sociedad la economía familiar era débil, requería la colaboración de la mujer para cubrir los gastos que el mantenimiento de la familia generaba. Entonces debía ejercer una actividad fuera del hogar.
En este contexto el número de asalariadas crecerá, pero con los problemas habituales de la incorporación, como la doble jornada, el salario menor o las malas condiciones.
Las cuantías de los salarios de las industrias conserveras se establecieron por medio de Órdenes del ministerio de Trabajo en los años 1939 y 1946. Estaría compuesto por el salario base diario más los complementos por cargas familiares, participación en beneficios y gratificaciones, suplemento por horas nocturnas y horas extraordinarias.
En este momento la legislación establecerá una marcada diferencia entre categorías o territorios y legalizará la ventaja de los hombres sobre las mujeres.
La ley de 22 de julio de 1961 sobre Derechos políticos, profesionales y de trabajo de la mujer, suavizará esta discriminación, pero solo en el plano legal, al establecer en su artículo 4.2 que "las disposiciones laborales reconocerán el principio de igualdad de retribución de los trabajos de igual valor".
En su desarrollo por Orden de 5 de febrero de 1963 se establece que: "Los salarios mínimos…se aplicarán tanto a los trabajadores varones como a mujeres, sin discriminación por razón de sexo; afectan inclusive…a las actividades específicamente femeninas”.
De forma excepcional, en este caso la legislación fue por delante de la realidad social.