23 Jul 2021
23 Oct 2021

“Presidencia de Angola” es un de los dibujos que forman parte del material, gráfico y textual (manuscritos), requisado al periodista Antonio Benito Fandiño, preso en la cárcel pública de Santiago por motivos políticos (era liberal y Fernando VII acababa de restaurar el régimen absolutista con la ayuda de los "Cien mil hijos de San Luis"), en 1825.

 

Antonio Gil Merino, que era director de este Archivo en el año 1982, reconstruye en un artículo publicado en la Voz de Galicia con motivo del centenario de ese periódico, el proceso abierto a Fandiño por el Alcalde Primero de Santiago, apelado después a la Real Audiencia de Galicia, tras la denuncia del alcaide de la cárcel y de su muger por haberlos tratado de ladrones. 

Entre esos papeles, además de los dibujos que acompañamos, figuraban los siguientes:

- “Quintillas sobre "temas morales para tener siempre presentes" (2 copias)

-  "Sueño práctico-político moral o ventajas de la vegez (sic) y fortuna de la cárcel que, preso en la pública de Santiago, soñó y le dió gana de escribir a don Antonio Benito Fandiño"

- "Fragmentos médico chirúrgico-farmacéuticos sobre el arte de curar y método curativo" (2 copias)

- "Sagrados textos sobre la caridad con el próximo"

- "Autoridades latinas de varios poetas"

- "Tabla sinóptica de las especies de enfermedades según la nosografía filosófica de Pinel"

- "Nombres y atribuciones de las musas (...)"

- "Apuntes de varias sentencias y agudezas de la poesía española"

Fandiño fue un brillante periodista y  escritor, muy conocido en la Galicia de súa época, autor de la primera obra de teatro en Gallego, que pasó gran parte de su vida profesional profesional en la cárcel, donde murió, preso por sus ideas políticas liberales. Martínez Salazar dio cuenta, en "El Eco de Galicia", de Buenos Aires,  de un impreso suyo, titulado “Memoria o Ensayo sobre la historia de la Real Cárcel de la Coruña...”, escrito con motivo de su estancia en ella en 1812. Dice que “la Cárcel es la misma y conserva los departamentos y calabozos que tenía en el año 1812, los cuales describe Fandiño de modo exacto y graciosísimo”.

¿Por qué Angola? El fiscal real lo tenía claro: ““El papelón titulado “Presidencia de Angola” es por su naturaleza rebolucionario, y con todos los caracteres de un crimen de esta naturaleza. Se pone por Presidente de una asociación de presos vajo ciertas vases que forman una constitución y leyes particulares para su govierno interior, sugeto el que no obedezca a las de las fuerza y a los resortes de la política. Un hecho de esta clase no deve mirarse con indiferencia, principalmente atendida la sagacidad, talento y luces que, aunque mal dirigidas y peor empleadas, se advierten en don Antonio Benito Fandiño.

“Considera pues el Fiscal deve ser observado y vigilado en la cárcel y hacerse este encargo al Alcayde; no deve permitírsele comunicación esterior y su correspondencia sugetarse al examen y conocimiento judicial con las devidas formalidades...”

Mái sagaz y empático (y menos reaccionario) fue con él uno de los padres dominicos del Convento de Santiago encargado de dictaminar, a petición del fiscal, si entre los papeles del  periodista había alguna proposición herética:

“Presidencia de Angola”. Al punto que leí tal título escrito con letras gordas, con escudos de armas, en donde se ven figuradas cadenas, llaves, potes, cepos, rejas, argollas y no se qué otras quisicosas, y luego en la 2ª oja una especie de Constitución sancionada por los mismos encarcelados con su sello por encima y colgajo o papel pegado con obleas a la misma oja, y en las siguientes figuras de soldados, se me ofreció que podían ser algunos signos masónicos de la esclavitud de los españoles que claman por libertad y Constitución, y que la presidencia de Angola aludía a la Regencia de Argel, en fin, todo ello sedicioso y revolucionario. Pero mirada bien la cosa, veo que todas estas figuras y todo lo demás es más digno de risa que de aprecio y que no pudo tener otro obgeto que la diversión de unos infelices para pasar los malos ratos que sufren en las cárceles y calabozos.

En Angola no hay regencia ni Presidencia, una Monarquía bien o mal governada por un Rey Natural de aquellos países; y así la Presidencia de Angola no puede aludir a su gobierno interior sino a su negrura, y viene a ser lo mismo que Presidencia de Negros o liberales, que así los llamamos en el día y por tales estaban presos el don Benito Antonio Fandiño y los demás alistados, como se hecha de ver en la data del averno de Angola de la 2ª oja, y en la de Angola del colgajo. Los dos escudos de armas que se ven en la primera y segunda oja está visto que no significan otra cosa que la cárcel de Santiago con los instrumentos de aprisionar, y lo dicen los inscriptos en estos términos: “Quartel de la Cocina de la Cárcel Pública de Santiago”. Estaban presos en el que llaman “Cuarto de la Cocina” y a esto debe aluder el pote, las rejas, cadenas, argollas, llaves, cepo y demás figuras, no pueden hacer alusión a otra cosa que a los instrumentos de aprisionar. Los soldados, o no tienen significado o significan los que suelen estar a las puertas de la cárcel de centinelas o guardias. Los artículos formados para su régimen, usos y costumbres no creo que puedan tener otro obgeto que el de pasatiempo. Algo se ha de disimular a estos infelices. Por otra parte, los contemplo muy útiles para conservar entre sí la paz los encarcelados y para evitar desórdenes criminales”.

En efecto, el papel “Usos, costumbres y obligaciones de esta pieza” decía mucho más a favor que  en contra, a pesar de lo alegado por el fiscal, del carácter y altura moral de Fandiño y dos de sus amigos, presos con él:

“3ª. El talento, la educación, la virtud y el porte de cada uno son las únicas circunstancias que pueden distinguirle y ninguna otra por mui calificada que sea.

“4ª. Toda acción física o moral que de cualquier modo incomode a los demás o alguno en particular trahe consiso la degradación del que la cometa, y en caso de reincidencia su remoción a otra pieza que deverá solicita el mismo. Y no haciéndolo o no consiguiéndola, queda sugeto a las leis de la fuerza y a los resortes de la política

“7ª. Se prohive la molesta narración y apología del motivo justo o injusto por que cada uno venga.

“8ª. Lo mismo toda disputa que llegue a altercado, y toda cuestión política o religiosa, por muy trivial e inocente que sea.

“9ª El respeto a los ancianos, la caridad con los enfermos, consolar y socorrer a los miserables y el buen trato con todos honran.

Esta causa tiene la signatura 49029-11 del fondo documental de la Real Audiencia de Galicia. Los dibujos llevan el número RA-38 da Colección cartográfica e iconográfica.