21 Oct 2015
21 Oct 2015
El 22 de octubre de 1775 expedía el rey Carlos III una Real cédula por la que daba comisión al regente de la Audiencia de Galicia, don Joseph de Zuazo Bustamante, para la creación del “Archivo Público y General del Reyno de Galicia”.
Celebramos este aniversario con la publicacións de algunos documentos relacionados con la creación del Archivo y su instalación primera:
- La Real cédula de 16 de febrero de 1777 que ratifica la disposición de 1775 sobre la creación del Archivo.
- Un grabado que muestra el edificio que fue primera sede del Archivo, el palacio de la Capitanía General y Real Audiencia de Galicia.
- Dos imágenes de la instalación del Archivo en ese mismo edificio, en el lastimoso estado en que se encontraba en el primer tercio del siglo XX.
En la hoja 3 de la cédula hay un parráfo que dice: " “Que la formación de archivos donde convenga, en que tanto interésa el público, es propio de mi soberanía, sin que ningunas personas puedan reclamarlo por sus intereses particulares (...). Que ni la lastimosa disposición en que se hallan los procesos (...) y el nombramiento de archivero, oficial con el título de mayor y demás dependientes del Archivo no permiten demora en su debida observancia en que interesa el Estado, la Administración de Justicia, y el peculiar derecho de los vasallos...”
El Archivo , para el que se había construído un edificio en Betanzos, se instaló finalmente en el palacio que era sede de la Real Audiencia y la Capitanía General, en A Coruña, en la actual plaza de Azcárraga. Ocupó alí 7 piezas en los sótanos del edificio (véanse las imágenes), previéndose la utilización futura de la denominada Sala de las Discordias y tres piezas anexas.
El centro comenzó siendo atendido por un archivero (Vicente Álvarez de Neira, abogado de la Real Audiencia de Galicia), un oficial mayor, dos escribientes y un portero. Cobraban de salario, respectivamente, 10.000, 8.800, 3.300 e 2.200 reales. En la traslación y colocación de los papeles desde los diferentes lugares donde se encontraban dispersos, se gastaron 25.190 reales y 30 maravedís e los gastos de las obras para acondicionar las 7 piezas importaron otros 28.000 reales.