12 Jun 2018
12 Jun 2018
  En abril de 1693, fue procesado por orden del Corregidor de Ourense José Soller, peregrino que venía de Santiago, acusado de fingirse sacerdote. El Corregidor había recibido una denuncia de  “que se alla en esta çiudad un peregrino mulato que paresçe ser esclabo y oi día finxiendo ser saçerdote se abrió sacó corona de tal sin traer cuello ni otra insignia alguna que manifestase serlo, más de la dicha corona, y que anda en público con ella manifestándola sin recato alguno...” Con el auto en el ue se ordenaba que  “primero y ante todas cosas se asegure la persona del susodicho en la cárcel real de esta çiudad y se le tome su declaración”, comezaba un proceso que non remataría nada ben para Soller. Un alguacil fue a buscar al peregrino por la ciudad  “y abiendo allado noticias se abía escapado de ella e endereçado su biaxe ... por la puerta de Ayra y camino que ba al lugar de Sexalbo, le fue siguiendo asta el sitio del cruçero de Mariñamansa, en donde preguntando a unas muchachos dixeron que una muger les abía dicho cómo en la viña de Berxano y de Pedro Debén, que están allí inmediatas, se abía entrado abía poco rato un onbre moreno con unas alforxas y un bastón de peregrino. Y aviendo pasado a su reconocimiento... se alló a dicho peregrino recoxido espulgándose medio desnudo en una casa biexa de la viña... con su corona abierta al parecçer de oy día como si fuera la de un saçerdote...” El peregrino llevaba unas alforjas donde se encontraron un alzacuello y dos cuellos, unas mangas y dos calzones de cura, una vara de paño negro, varios documentos y un libro de cuentas de un comerciante portugués de Coimbra. Declaró que no era cura, que era barbero  “y arbolario”, natural de las isla de Santo Domingo, "en el reino del Perú", y que en su tierra los de tal oficio usaban de "aquella ynsignia como de clérigos". Que había salido de la isla del Caribe “abrá diez y seis años y bino en compañía del conde de Alaios y asistió mucho tiempo en Madrid y otras partes... Y que a esta tierra vino desde la villa de Çafra en romería al apóstol Santiago...” Tras diversos trámites y diligencias, que incluyeron la detención del barbero que le había hecho la tonsura y del sastre que le había fabricado las prendas eclesiásticas, el teniente de promotor fiscal pidió para él la pena de muerte: “... Cuias causas y cosas consideradas arguien tan graves y atroçes delitos que a la bista pareze no allar pena y castigo ygual con que satisfacerlo y su bida ser poca para la paga de un desacato con que quiso el acusado sin licencia y órdenes alterar la disposición de la Iglesia, por cuio delito sin los más declarados merece pena de muerte...” Pero el corregidor fue "benigno" y ciertamente más prudente y lo condenó “por vagamundo... a que sirva en las galeras de Su Magestad por dos años al remo y sin sueldo...” Ofrecemos algunos documentos de esta causa, que tiene la signatura 26.339/13 del fondo de la Real Audiencia de Galicia.  Esta información forma parte de las actividades que realiza la Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria para celebrar el Año Europeo del Patrimonio Cultural del Patrimonio, de acuerdo con el mandato del Parlamento de Galicia.