22 Mar 2018
22 Mar 2018
 Habitado por monjes, novicios y criados que se movían alrededor, era el vértice de una potente organización económico-religiosa. Los monjes de la comunidad salían con frecuencia del monasterio por diversos asuntos: para asistir a capítulos con otros monasterios, para compras, para controlar los prioratos y granjas, para estudiar, para poner pleitos... El libro de caja detalla sus ingresos y gastos y el minucioso sistema de administración y control que tenía (con auditorías externas periódicas por parte del Capítulo General de la Congregación de monasterios cistercienses). Entre los gastos, encontramos partidas expresivas del elevado nivel de vida de la comunidad, en contraste con la realidad campesina que los rodeaba. Por ejemplo, en alimentación. Productos como azafrán, azúcar, almendras, alcaparras, "anises", "baca fresca", canela, capones, perdices o chocolate estaban ausentes habitualmente de las mesas labradoras. Pero el monasterio destinaba también una parte de sus ingresos a educación. Pagaba, por ejemplo, los estudios en Alcalá o Salamanca a dos de sus frailes: “Alcalá. Diose a este colegio veinte y cinco ducados para la entrada de curso del padre fray Isidoro.” “Salamanca: Diéronse a Salamanca veinte y cinco ducados por la entrada de curso del padre lector Berjón”. Mantenía el monasterio, junto con otros monasterios cistercienses, un procurador en A Coruña para la tramitación de los pleitos que se seguían en la Real Audiencia de Galicia:  “Diose al padre procurador de la Coruña del situado que le paga esta casa mil quatrocientos y veinte y seis reales y diez y seis maravedís.” Además, en el libro se anotaba el gasto de obsequios realizados a jueces, entre ellos al gobernador y oidores de la Real Audiencia:  “Cabritos: Compráronse veinte y quatro cabritos para cumplimiento de los señores governadores y más familia que vino con sus excelencias, a tres reales cada uno montan setenta y dos reales.” “Chocolate: Compró Su Paternidad una arroba de chocolate para cumplimientos y para el corregidor quando estuvo en Loureda, doscientos y veinte y cinco reales” “Vino tinto. Gasto:  - Gasto ordinario: 189 mollos - Cirujanos: 2 mollos, 2 cuartillos - Mulas: 2 mollos (...) - Segadores: 1 mollo (...) - Fiestas: 4 mollos (...) - Fidalgos: 11 mollos - Governadores y oidores: 4 mollos” Este libro de caja tiene la signatura 45.255 y comprende las cuentas del monasterios entre 1693 y 1757. La publicación de esta noticia forma parte del proyecto de difusión del Ano Europeo del Patrimonio que promueve la Consellería de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria de acuerdo con el mandato del Parlamento de Galicia.