04 Feb 2019
04 Feb 2019
Benito Vicetto, o pai de José Antonio, outorgou testamento no ano 1826 e declara que da súa terceira muller, dona Josefa Pérez, quedáronlle cinco fillos:
“Ídem declaro hallarme en la actualidad casado en terceras nuptias... con doña Josefa Pérez Vázquez, de cuio matrimonio tenemos por hijos legítimos a José Antonio, de edad de diez y ocho meses; a Juana, de la de once años; a Micaela de la de siete; a Petra, de la de cinco; y a Josefa, de la de tres..."
Benito Vicetto, el padre de José Antonio, otorgó testamento en el año 1826 y declara que de su tercera mujer, doña Josefa Pérez, le quedaron cinco hijos:
“Ídem declaro hallarme en la actualidad casado en terceras nuptias... con doña Josefa Pérez Vázquez, de cuio matrimonio tenemos por hijos legítimos a José Antonio, de edad de diez y ocho meses; a Juana, de la de once años; a Micaela de la de siete; a Petra, de la de cinco; y a Josefa, de la de tres..."
Según Murguía, en su obra "Los Precursores", el padre del historiador y escritor había sido contrabandista: ""mandaba una de las goletas italianas contrabandistas, que cruzando los mares de Galicia, fondeaban habitualmente cerca de las isla de Arosa, sin que el resguardo se atreviese a perseguirlas..."
Lógicamente, en su testamento no queda constancia de eso, aunque sí se reconoce abiertamente su carácter de marino. Sin embargo, en el momento de otorgar el documento declara ser "del comercio".
Contrabandista ou non, o relato da súa vida que fai o vello Benito Vicetto é, naturalmente, o de un home honrado:
“Declaro ser natural del pueblo de la Baña (Lavagna), arzobispado de Génova, hijo legítimo de José y Ana María Lambuchere, y haver estado casado en primeras nuptias con Ángela Verne, natural que fue del mismo pueblo, de cuio matrimonio tubimos y procreamos por hijos legítimos a José Lorenzo, de estado casado en la ciudad de Vigo, y a Ana Maria Viseto (Vicetto), viuda de Juan Remesano, vecina de esta referida plaza...”
Contrabandista o no, el relato de su vida que hace el viejo Benito Vicetto es, naturalmente, el de un hombre honrado:
Habla de su currículum como marinero. Había empezado a navegar "de marinero en buques particulares". Después,
“... en el espacio de ocho años que intermediaron del repetido mi primer matrimonio al segundo, navegando en América de unos puntos a otros cuatro años de contramaestre y los otros cuatro de capitán, pude lograr ahorros con mi porte y economía y adquirido un bergantín que me tubo de costo treinta y cuatro mil reales de vellón”.
Dice Murguía (Los Precursores. Coruña : Imprenta La Voz de Galicia, 1885, p.240, nota 4): “... La impunidad de que gozaron [os contrabandistas] durante algunos años les permitía hacer su contrabando con toda tranquilidad, sin que el gobierno absoluto [de Fernando VII] hallase otro remedio de evitar el mal que pactar con ellos, indultándolos de toda pena. Los “carcamans”, que así les llamaba el pueblo, se retiraron entonces con sus ganancias y casi todos ellos se establecieron en el país.
"En su mayoría eran de Génova y Trieste, y no dejaron de prestar su servicio a las ideas liberales, recogiendo a bordo algunos de los emigrados que la desatentada reacción de 1823 arrojaba lejos de Galicia”.
En todo caso, Benito Vicetto se estableció en Ferrol, donde se casó con Josefa Cachupina:
“...y llevado a este matrimonio el citado bergantín y unos treinta mil reales vellón en metálico, y por carecer de sucesión legítima me instituyó por su único y universal heredero..., de que conservo esta casa de alto y vajo en que havito, situada en la calle de San Fernando de Esteiro y un rancho a la parte del norte en la calle de San Pedro.”
Fallecida Josefa, se casó en terceras nupcias con Josefa Pérez Vázquez, con la que tuvo los cinco hijos que mencionamos, incluido José Antonio/Benito.
Establecido en Ferrol, y según se deduce del inventario de bienes, puso o pasó a regentar una tienda en la misma casa donde vivía, en la calle San Fernando de Esteiro, reedificó el "rancho" de la calle San Pedro, que dedicó a bodega, y adquirió o arrendó otras dos bodegas en las calles San Diego y San Carlos.
Además, ayudó al hijo mayor del primer matrimonio, José Lorenzo, a establecerse en Vigo, donde le puso una fábrica “de fideus”, e hizo venir a la hija, Ana María, de Génova (suponemos que para casarla) y ponerle otra fábrica de pasta en Ferrol.