Este billete de 1 peseta, emitido en Burgos en plena Guerra Civil, corresponde a una causa juzgada por la Audiencia Provincial de A Coruña sobre el robo producido en la sacristía de la capilla de las Ánimas de Santiago en noviembre de 1938. Fue condenado el ayudante del sacristán, que ya había despertado las sospechas del sacristán mayor y del capellán, dado que ninguna puerta exterior de la capilla había aparecido forzada y ser él el único depositario de las llaves.
La policía intervino este billete al acusado en el registro de su casa, junto con otras 827 pesetas, cantidad semejante a la que faltaba de la sacristía, y el Juzgado de Instrucción ordenó comprobar si la mancha de tinta que presentaba se correspondía con la que había derramado el ladrón para tratar de disimular con ella y con un poco de cera la rotura de la cerradura del cajón donde se hallaba el dinero. La prueba pericial, realizada en la Facultad de Medicina de Santiago, resultó negativa.
El ladrón, que no disponía de las llaves del escritorio de la sacristía (una pieza pequeña dentro de ésta formada por una mampara de madera y cristal abierta por la parte de arriba) donde se encontraba la mesa con el cajón del dinero, se había introducido en ella con la ayuda de dos escaleras portátiles que había en otra dependencia de la capilla y había forzado el cajón con un martillo y una azuela.
Esta causa tiene la signatura 51744-11 del fondo documental de la Audiencia Provincial de A Coruña.