El alto precio de la energía eléctrica constituía también un problema social (otro más) en 1936. Según una circular telegráfica transmitida por el Ministerio de la Gobernación al Gobernador Civil de A Coruña el 23 o el 24 de mayo de ese año, “... por algunos Alcaldes se conmina a los concesionarios de suministro eléctrico para que rebajen las tarifas establecidas ordenándoles además que sólo cobren lo que ellos señalan. Estando estas tarifas aprobadas y regularizadas por el vigente reglamento de verificaciones eléctricas de 5 de diciembre de 1933, no pueden ser modificadas arbitrariamente en perjuicio de la economía nacional y de los concesionarios...”
En consecuencia, se ordenaba que se comunicara a los alcaldes de la provincia que se abtuviesen de modificar las tarifas. El Gobernador dispuso la publicación de la circular en el Boletín Oficial de la provincia e informó a Madrid del cumplimiento del mandato, pero señaló también que no tenía constancia de que en su provincia se diera esa situación de abuso.
Este documento tiene la signatura 32456-27 del fondo del Gobierno Civil de la provincia de A Coruña.