Escavación

16 Nov 2021
28 Feb 2022

Escavación

No Día Internacional do Patrimonio Mundial, regresamos ao vello tema da busca dos tesouros, míticos ou reais, coma o que no século XVII levara ao licenciado Vázquez de Orxás a conseguir unha licencia da Coroa para pescudar os que agochaban as mámoas de Galicia dos antigos “gentiles galigrecos”.

En xaneiro de 1844, o xefe político (gobernador civil) e o Administrador de Rendas da provincia da Coruña deron ordes para impedir que os paisanos da parroquia compostelá de San Martiño de Laraño escavasen no monte de Boa Vista, onde se dicía existía un tesouro oculto desde a invasión francesa (da Guerra da Independencia). O dispositivo militar que se montou para impedilo provocaría a morte de dous mociños de pouco máis de vinte anos: José Ferreiro e José San Martín.

Onde estará ese monte? Polo que se conta na causa, parece próximo ao lugar do Rial, onde foron tiroteados os mozos, a case dúas horas andando desde a capital da parroquia (9 km), segundo Google Maps (https://goo.gl/maps/svLDtcR2uv4mkGdRA)

Así contou o caso o alcalde de Conxo, encargado de impedir as escavacións nocturnas no monte, nas que participaba gran cantidade de xente:

 

“En la parroquia de Santa María de Conjo, a las horas de cinco de la mañana del día de hoy, tres de enero de mil ochocientos cuarenta y cuatro, como Alcalde primero constitucional del Ayuntamiento del Conjo atesto: que a consecuencia de los oficios del señor Gefe Superior Político con obgeto de proceder al arresto de los hombres armados que las noches anteriores se presentaban en el monte de Buena Vista de la parroquia de Laraño con el fin de descubrir las minas que decían allí ecsistían, he pasado oficio al señor Comandante Militar para que pusiese a mi disposición veinte soldados al mando de un oficial. A las nuebe de la noche del día de ayer, en unión del señor Síndico segundo, don Domingo Fernández, me presenté en el cuartel de San Martín de la ciudad de Santiago a hacerme cargo de la fuerza, que consistía en un oficial, un sargento, dos cabos y veinte soldados, y me puse en marcha para la parroquia de Laraño. Al llegar junto al puente Viejo allé cinco hombres, haviéndoles detenido y preguntándoles de dónde benían, me contestaron en estas palabras:

“«Benimos de esa mina o de ese demonio». En el mismo acto quedaron arrestados. Seguí adelante con la fuerza y en el transcurso del camino hasta el lugar de Riobó y Agras del do Rial han sido cogidos otros nuebe más, que también quedaron arrestados, llebando algunos azadones, picarañas y otras armas a este tenor, que han tirado al tiempo de la prisión, y no fueron alladas por ser de noche.

“Devo decir que la dirección que llevavan los detenidos hera la de hirse a sus casas, y así lo manifestaron tanbién, y de que quedaba bastante gente trabajando en la mina y armada…”

Para evitar a fuga dos que quedaban arriba, dispuxo o alcalde rodear o monte:

 

“En este estado, bi que un hombre se dirigía a mí con una picaraña, más echándose sobre él un soldado no pudo darle alcance. Llegué a la mina, donde no hallé gente, pero sí bastante ruhido, al parecer de hombres que con precipitación bajaban por el monte acia el lugar do Rial, donde se hallaban dos soldados con el Pedáneo. En el acto se oyen dos tiros y otros más a poco rato, y boces pidiendo auxilio al oficial. Al momento marchamos en socorro y hallamos dos hombres tendidos en tierra, que se levantaron y fueron conducidos al pajar de unas casa para auxiliarles, si era susbsceptible de ello.

“Entonces reconocimos también que uno de ellos se hallaba muerto, mas otro presentaba señales de vida y di órdenes fuese socorrido, que lo confesase el cura y trasladarlo al hospital de Santiago, que tubo efecto todo. Exploré en aquel sitio al soldado y dijo: que su grupo de hombres intentaba pasar por aquel camino, que les dio el alto, que le contestaron con dos tiros, y esforzándose a pasar amenazándole con hacerle fuego lo hizo dicho soldado, cayendo los dos hombre a tierra y retrocediendo el grupo por otros punto acia la derecha.”

 

No monte atopáronse diversas ferramentas: “dos asadones, una picaraña, un palo de fierro y un gadaño con tres barillas de ídem, que deposité en casa de Santiago Arias, vecino de Laraño, y que a las tres o tres y media de la mañana de este día dispuse regrasase la tropa a su cuartel, conduciendo los presos a la cárcel de Santiago, después de haber tomado algún alimento unos y otros, que se les franqueó...”

Os catorce detidos antes dos sucesos manifestaron que “venían de la escabación, en la cual había muchos más que no conocieron, ignorando quién fuese el actor de las muertes de José Ferreyro y José San Martín, y que ninguna orden se les había echo saber para que dejasen de ir al sitio. Por medio de peritos agrimensores se reconoció éste hallando un espacio de mil setecientas sesenta y tres varas cuadaradas, cabadas y la profundidad de ocho cuartas hacia al poniente y seis al norte. “

A xurisdición militar reclamou a causa, dado que  había soldados involucrados nas mortes dos paisanos, e a Audiencia Territorial ordenou remitirlla. En paralelo, tramitouse un expediente, que descoñecemos se se conserva, para averiguar as circunstancias da excavación do monte de Boa Vista.

Esta causa ten a signatura 27.587-5 do fondo documental da Audiencia Territorial da Coruña: http://arquivo.galiciana.gal/arpadweb/gl/consulta/registro.do?id=1923599